Puchang

蒲昌酒庄

Enólogos: Loris Tartaglia, William Thomas
Fundada: 2008
Ubicación: Turpan, Xinjiang
Método de cultivo: Orgánico
Tamaño del viñedo: 54 hectáreas / 150,000 botellas anuales

Puchang ha encontrado su identidad entre las montañas Tian Shan y la depresión de Turfán, en el oasis histórico que alguna vez fue la Ruta de la Seda y la rica cultura vitivinícola que de ella derivó. Aunque los viñedos originales de la propiedad se plantaron en 1975, el proyecto renació en 2008 cuando el emprendedor de Hong Kong, K.K Cheung, adquirió la finca con una visión audaz. Él vio la oportunidad de cambiar radicalmente la percepción global del vino chino y redefinir lo que podía ser el vino de Xinjiang.

Situada a la misma latitud que algunas de las regiones vinícolas más prestigiosas de Europa, la zona de Turfán es conocida como la "Isla de Fuego". El clima continental es implacable: veranos tórridos que pueden alcanzar los 50°C, inviernos gélidos de -13°C y precipitaciones casi nulas. Sin embargo, este entorno extremo es una bendición vitivinícola, ya que la ausencia natural de plagas permite una agricultura de asombrosa pureza. Con viñedos plantados en medio del desierto, K.K Cheung se ha comprometido a crear vinos utilizando prácticas orgánicas y sustentables, logrando la rigurosa certificación ECOCERT desde 2013. Bajo este régimen ecológico, Puchang le ha dado nueva vida tanto a varietales históricos georgianos —como Saperavi y Rkatsiteli— como a híbridos locales chinos de gran singularidad, destacando la uva Beichun.

La pureza extrema del desierto de Xinjiang

Para traducir este terruño a la copa, el proyecto cuenta con la dirección del enólogo consultor Loris Tartaglia, quien aporta a la bodega una vasta experiencia internacional adquirida en regiones que van desde Europa hasta Nueva Zelanda. Fiel a una filosofía de mínima intervención, el equipo enológico permite que la marcada amplitud térmica y la mineralidad de los suelos de grava se expresen con total honestidad en cada añada. Puchang es desafiante, moderno y elegante; el testimonio embotellado de la fuerza de trabajar, con profundo respeto, de la mano del desierto.